El fiscal federal Carlos Martínez dio inicio una causa judicial, altiempo que ordenó una serie de peritajes sobre una embarcación, donde el pasado mes de abril falleció un pescador, según explicaron sus familiares, «por la desidia del capitán y la tripulación» de la misma.
Al respecto, Matías Oscar Vílchez, de 37 años, murió el 25 de abril a bordo del barco «Don Nicola», que se dedicaba a la actividad pesquera en las inmediaciones de esta ciudad, luego de varias horas de agonía, producto de un paro cardíaco, provocado por un aneurisma en la arteria pulmonar, según el resultado de la autopsia.
Vílchez se descompuso mientras trabajaba en su labor habitual y dio aviso al capitán, identificado como Diego Bosich, quien consultó con el personal de Prefectura Naval (PNA), estos le solicitaron que regresara de inmediato al puerto ya que sospechaban que se trataba de un cuadro sincopal, pero siguieron con la rutina habitual.
Durante la noche pudo comunicarse con su esposa, a través de mensajes de WhatsApp, y le comentó la gravedad de la situación, hasta que finalmente falleció en su camarote, luego de unas 17 horas de agonía, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
Por su parte, el abogado Leandro Laserna -representante de la familia del marinero- sostuvo en declaraciones al diario La Capital, que Vílchez murió luego de «varias horas de agonía y abandono, sin recibir la atención médica urgente que requería, y que de haberse cumplido la orden médica de regresar inmediatamente a puerto, habría existido una posibilidad concreta de asistencia y supervivencia».
En consecuencia, el fiscal abrió una causa judicial con la carátula provisional de ‘abandono de persona seguido de muerte’, que tiene como principal responsable al capitán del barco y también al médico de Prefectura.
Asimismo, y según confiaron allegados del marinero, su familia se enteró que había muerto cuando el barco llegó al puerto, ya que el capitán no lo había informado mientras todavía estaban en altamar.
