Desde este viernes, casi una veintena de estaciones de servicio de Mar del Plata cerraron los surtidores de Gas Natural Comprimido (GNC) en el marco de la ola de frío que golpea al sudeste de la provincia de Buenos Aires. Una vez más, volvieron a quedar en evidencia las falencias del sistema energético, la falta de obras y controles, que se dieron incluso cuanto todavía transcurre el otoño y no se hizo presente el frío polar.
Cabe mencionar que la decisión, una vez más, se tomó en función de darle prioridad al gas domiciliario, complicando así al los usuarios de vehículos que encontraron en el GNC la única posibilidad de trabajar o bien de desplazarse sin tener que soportar los altos costos de los precios de los combustibles.
Además, se informó que por parte de las autoridades del sector energético que además de los domicilios, también priorizaron el abastecimiento de los sectores que prestan servicios estratégicos y esenciales, como hospitales y establecimientos de atención pública.
Esta interrupción alcanza tanto a las estaciones de servicio que funcionan bajo la modalidad de contratos interrumpibles, como así también a otras.
Por último, explicaron que, como suele ser habitual en este tipo de situaciones, la situación será monitoreada de manera permanente y que la habilitación para la venta de GNC dependerá de la evolución del consumo general.
Además, que las estaciones afectadas recuperarán el servicio una vez que las condiciones del sistema permitan disponer de mayores volúmenes de gas para actividades no prioritarias.
