Sobre las 8:30 de este jueves, una joven de 17 años con 0,70 de alcohol en sangre, circulaba a bordo de un Ford Fiesta cuando en Moreno y Mendoza perdió el control del vehículo y terminó generando un brutal siniestro que involucró a cuatro vehículos que estaban estacionados.
Según pudo constatar tanto el personal policial, como el de Tránsito municipal, la conductora circulaba junto a dos amigas. Por motivos que son materia de investigación, perdió el control de su automóvil y generó un impacto en cadena que dejó importantes daños materiales tanto en su vehículo, como en otros tres.
Si bien los daños materiales fueron en algunos casos totales, no se registraron heridos, sobre todo teniendo en cuenta que los tres vehículos afectados por la conducta temeraria de la joven que generó el siniestro, estaban estacionados y sin ocupantes.
Luego del choque, los vecinos explicaron que la protagonista dejó un papel con su teléfono en el parabrisas de los vehículos afectados.
Al llegar el personal de Tránsito, le realizó el control de alcoholemia que arrojó resultado positivo. Antes de protagonizar el siniestro, circulaba con 0,70 de alcohol en sangre, lo que generó además de una multa, que su automóvil fuese secuestrado y trasladado al depósito municipal, como así también se le secuestró la licencia de conducir.
Además de tener que afrontar el pago de una elevada multa, la irresponsable joven sufrirá una inhabilitación de seis meses para manejar.
Tras el choque se pudo constatar que un Volkswagen Up se llevó la peor parte, quedando casi en destrucción total tanto por el golpe que recibió por detrás como el secundario que dio al vehículo que se encontraba estacionado delante.
Por su parte, un Ford ka también terminó chocado con el baúl destrozado, lo que generó al mismo tiempo que terminase con una rueda sobre la vereda.
Quien la sacó «más barata» fue un Citroën C4, ya que se llevó el impacto menor en la parte posterior.


