Diego Domingorena, presidente del Colegio de Arquitectos, se refirió en Vencedores y Vencidos (La Red – 91.32) a la situación de la construcción tanto pública como privada en el partido de General Pueyrredon, dejando claro que «la situación es crítica», precisando que «no hay obra privada ni desde el Municipio ni desde Nación, solo de Provincia, mientras que cayó considerablemente la obra privada porque aumentó muchísimo el metro cuadrado y no hay créditos hipotecarios».
«Nosotros no somos un gasto. Somos una inversión. La situación de la construcción en su parate pasa por otras cuestiones. Nuestra tarifas están reguladas por honorarios. Un arquitecto que se hace cargo de una obra se lleva un 7 a 8 por ciento del costo de la obra, mientras que otros como los martilleros se llevan el 3 al 4 por ciento. Somos de los que más ponemos el hombro para que las obras se lleven adelante», dijo.
Y añadió que «hoy en Mar del Plata se ve que se aprueban muchas obras en la secretaría de obras privadas pero que luego no se continúa, entre otras cosas porque el costo del metro cuadrado está en números muy elevados, históricos, sumado a que no hay créditos hipotecarios».
«Las obras están paralizadas en líneas generales. No hay un impulso fuerte en la construcción. Además, si bien Mar del Plata parece que es una isla dentro del país en cuanto al desarrollo del metro cuadrado, se da con una fuerte concentración de sectores. El 11 por ciento de la matrícula atendió el 70 por ciento de las obras en ejecución. Esto se traslada a los proveedores de servicios, a los proveedores de materiales, entre otros, y es muy sensible lo que está ocurriendo», aclaró.
En este marco, Domingorena expresó que «también hay que mencionar que la obra pública tanto desde Nación como desde el Municipio está paralizada, mientras que lo único que tenemos en General Pueyrredon es obra de Provincia, en La Rambla, algunos barrios, pero el resto está paralizado desde lo público, sumado a lo que está pasando con la obra privada, muestra un escenario muy complejo».
«Cuando uno gana una elección y tiene que gestiones, es necesario que la política partidaria quede de lado y se gestione con quien corresponda. La confrontación política que no trae obras a la ciudad no es lo que deberían hacer porque nos perjudica a todos. Hay que gestionar, más allá de las banderas políticas, para traer obras al a ciudad, gobierne quien gobierne», concluyó.
