Dura carta de la pastoral social tras la muerte de un reciclador: «El desarrollo no puede construirse al margen de la dignidad humana»

Luego de la muerte de un reciclador este miércoles en el predio de disposición final de residuos tras ser atropellado por un camión que se encontraba descargando, desde la Pastoral Social emitieron un duro comunicado resaltando la necesidad de trabajar en la reconstrucción de la sociedad, haciendo hincapié en que «cada ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente».

Por la dignidad y el desarrollo pleno de cada hermano

Con profunda tristeza hemos recibido en las últimas horas la noticia de la pérdida de la vida de un hermano reciclador en el predio de disposición final de residuos buscando el sustento diario para sí y su familia.

Esta realidad, que nos duele hondamente, debe interpelarnos a todos como comunidad, y recordarnos que el desarrollo no puede construirse al margen de la dignidad humana.

Como enseña el Papa Francisco, “cada ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente” (Fratelli Tutti, n. 107).

Lejos de quedarnos anclados en una visión crítica de la realidad, sentimos que este hecho nos exhorta, con urgencia, a tender puentes. Puentes de diálogo, de compromiso y de acción concreta entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil, ya que es posible, y necesario, pensar como ocurre en otros lugares de nuestro país y del mundo, modelos de gestión de residuos que integren el cuidado de la casa común con políticas inclusivas que contemplen el reciclado, la economía circular y el reconocimiento del trabajo digno para quienes reciclan residuos como medio de vida.

En este camino, resulta imprescindible colocar a la persona en el centro, promoviendo condiciones laborales dignas, seguras y reconocidas socialmente.

Como nos recuerda el Papa Francisco, “no hay peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo” (Discurso a los movimientos populares, 2014). Y en palabras del Papa León XIV, “el desarrollo auténtico se mide por la capacidad de una sociedad de custodiar la vida y dignificar el trabajo de todos, especialmente de los más vulnerables” (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, n. 12).

Que esta dolorosa realidad se convierta en un punto de inflexión que convoque al compromiso de todos los sectores de la comunidad, para trabajar por una ciudad en la que jamás la vida y la dignidad de una persona sean el precio a pagar por buscar el pan de cada día.

Invitamos a toda la comunidad a renovar el compromiso con una cultura del encuentro, del cuidado y de la responsabilidad compartida, para que la dignidad y el desarrollo pleno de cada persona sean verdaderamente el centro de nuestras decisiones.

Secretariado de Pastoral Social – Diócesis de Mar del Plata

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