En una polémica sesión se aprobó por mayoría la autorización para instalar un bar en las inmediaciones del Faro

La sesión de este jueves en el Concejo Deliberante fue polémica, intensa y no estuvo carente de fuertes cruces entre la barra del recinto y los concejales del oficialismo y la oposición. De fondo, el delicado debate del expediente que autorizaba la instalación de un bar en las inmediaciones del Faro de la memoria, que resultó aprobado por la mayoría con la que cuenta el oficialismo.

Cabe mencionar que una vez que pasaron los descargos de los ediles, interrumpidos en reiteradas ocasiones por la presión que ejercía el público presente, con una clara intención de evitar el desenlace que terminó por acontecer, el expediente contó con los votos del interbloque oficialista (Vamos Juntos, UCR y Coalición Cívica) y el de Crear más Libertad. Por el contrario, Unión por la Patria, Acción Marplatense y el Frente Renovador se opusieron con fuertes críticas.

Cabe mencionar que entre otras exposiciones, al momento de tomar la palabra, los concejales de Unión por la Patria presentaron documentación explicando que en el predio en cuestión formaba parte durante la dictadura la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM), centro clandestino de detención.

Más allá de los intentos de la oposición por frenar la iniciativa, el proyecto que se convirtió en ordenanza determina que en ese espacio se instalará un espacio destinado al funcionamiento de establecimiento gastronómico con elaboración artesanal de bebidas espirituosas por destilación y con el permiso para llevar adelante actividad gastronómica. Además, el predio contará con estacionamiento de vehículos y espacio para carga y descarga.

Para ello, se establecerá un convenio entre la Comuna y la asociación de fomento del sur de la ciudad por cinco años con posibilidades de prórroga. De todas formas, se aclara que al finalizar el plazo de vigencia establecido en la cláusula anterior o al producirse la extinción del convenio, cualquiera sea la causa que origine tal circunstancia, la permisionaria deberá restituir en diez días la tenencia del inmueble “totalmente libre de intrusos y/o ocupantes y en perfecto estado de conservación, salvo el natural desgaste producido por el uso cuidadoso del bien.

Por otra parte, otro de los motivos polémicos fue el canon que pagarán para la explotación de este espacio representativo de una parte de la historia más oscura de la Argentina, dado que la permisionaria se obliga a abonar anualmente, como contraprestación por el uso y explotación sobre el predio asignado, conforme con la estimación del valor que la Comisión Municipal Permanente de Tasaciones determine, un monto no inferior a los $3.000.000 que se actualizará con la inflación anual y se pagará en forma mensual (de ser ese el canon final, serían $250 mil mensuales).

Deja un comentario