Este sábado, el intendente Guillermo Montenegro abrió el periodos de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante donde puso el foco en los pilares de su gestión. Sin grandes sorpresas, resaltó el accionar en los operativos de seguridad como así también la articulación con el privado. Además, habló el trabajo que se viene haciendo desde el área de Producción y le mandó otro mensaje a Kicillof.
Algunas las frases salientes de Montenegro
¿Seguimos avanzando o volvemos atrás? Porque en política no hay términos medios.
Trabajamos, y seguimos haciéndolo para transformar Mar del Plata en una ciudad con orden y con reglas claras. Porque estamos convencidos que la ciudad crece cuando hay previsibilidad y cuando dejamos de romantizar el caos.
Las leyes tienen que ser más duras. La Justicia tiene que dejar de proteger los derechos de los delincuentes y proteger los derechos de los ciudadanos.
Las fuerzas de seguridad tienen que tener órdenes claras en esa línea.
Quienes trabajan en la Patrulla Municipal son héroes. Se juegan la vida y la integridad de su persona todos los días.
Que se acepte el pago de la deuda y que se permita avanzar con la municipalización del Complejo Punta Mogotes. Esta postal es un hueco de tres kilómetros entre dos partes de una misma ciudad que crecieron y se reactivaron. Todo su centro comercial y toda la zona sur están desconectadas por un vacío administrado desde La Plata.
La Provincia sigue recortándole fondos a Mar del Plata. Desde 2019, la coparticipación que nos corresponde se redujo un 5%, lo que significa $4.000 millones menos en 2025.
Hay un desarrollo ordenado de la ciudad. Desde el primer día trabajamos para generar las condiciones que le den a la ciudad un rumbo claro, siempre de la mano del sector privado.
El desarrollo de Mar del Plata también se ve en cada barrio, con obras y mejoras. La construcción también sigue siendo uno de los motores del crecimiento en Mar del Plata.
En el modelo Mar del Plata es un pilar de la gestión concesionar o privatizar aquellos espacios que representaban un gasto excesivo para los vecinos y cuya administración municipal no tenía sentido mantener, como los estadios Minella y el Polideportivo. Mientras mientras algunos siguen instalando discursos apocalípticos, Mar del Plata no se frena.
¿Seguimos avanzando o volvemos atrás? Porque en política no hay términos medios. O seguimos por el camino del orden, la inversión privada y la previsibilidad, o volvemos a los privilegios, al gasto sin control y a las ciudades tomadas por el caos.
