El gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof, tuvo agenda este miércoles en General Alvarado y posteriormente en Necochea. En este marco, no dejó pasar la oportunidad para pronunciarse sobre varias cuestiones relacionadas a la estafa Libra que involucra al Presidente de la Nación, Javier Milei, como así también a quienes salieron en su defensa. «El planeta habla de esta estafa», afirmó.
En este marco, manifestó: «Es de una gravedad, yo que vengo siguiendo el tema desde el comienzo, y luego su repercusión internacional. Puedo decir que cualquier diario, New York Times, Financial Times, hablaba de la estafa de Milei. Yo no sé el intendente de General Pueyrredón, en su experiencia judicial, pero que es una estafa, lo sabe el planeta entero».
«Va a tener que tuitear varias veces para que alguien pueda creerle que lanzar algo como un desarrollo productivo y que atrás había un fiasco de criptomonedas que subieron de valor y luego un tipo que vino varias veces, ocho veces, entre él y los socios a Casa Rosada a reunirse con Miley. Dice, yo tengo 100 palos verdes, que me afané de esto, pero son de Miley. No sé qué parte del Código Penal hace falta, porque sobra con el sentido común. La verdad, se afanaron todo», expresó el Gobernador.
Siguiendo en esta línea, manifestó además que «hicieron una estafa que, si no se equivocaban, porque además decía después que tuvieron errores técnicos, porque salieron muy rápido, les entraron otros, corrió la voz. Entonces, es ya la historia del estafador estafado. Porque este decía, bueno, había que salir más despacito, pero vinieron unos, salieron rápidos. Ahí lo llamo a Miley, porque estábamos en comunicación y el tipo se baja y se corre. Es decir que es, además, Juan y Pinchame la que hicieron. Y salió muy mal. Y lo sabe el planeta entero. Los medios especializados de criptomonedas, que es una innovación que tiene que ver justamente con poco control, poca regulación, pero no esto. Entonces, estaban todos indignados con Miley. Dice, este tipo acaba de reventar algo que tenía alguna proyección, alguna posibilidad, si se manejaba bien».
En tal sentido, relacionó lo que pasó con el escándalo Libra con su visita a la localidad de General Alvarado, por lo que señaló: «Yo simplemente quiero decir, porque estamos aquí, que es una de las localidades de la provincia de Buenos Aires que no tenía suficiente energía para seguir creciendo. Con inversiones multimillonarias para poder llevarlas adelante. Y bueno, hay dos modelos de país. Uno es el que tiene que estar explicando quién se la curró a la plata. Y después va a tener que ir ahí con el FBI y la Comisión de Valores de Estados Unidos. Y otros que estamos con los zapatos gastados de recorrer la provincia tratando de ayudar en lo que se necesita. A veces podemos y a veces no. Por suerte, contamos con intendentes como Sebastián Ianantuony, que acá en Alvarado no para, no se detiene. Entonces, tenemos de todos los rubros. Hemos inaugurado escuelas, pero ahora estamos con centros de salud. Y después, nuevos anuncios que tienen que ver con las condiciones de vida de una sociedad que no se puede pagar. La salud, la educación, una estación transformadora, cuatro palos verdes, no puede si no está el Estado».
«Esto es lo que a uno más bronca le da. Porque puede ser que en un momento de desazón, de enojo, de frustración, se crea la sociedad misma. Se crea que puede haber una solución mágica, una cosa distinta. Pero lleva un año y pico de recorrer con Miley y ahora termina de la peor manera. Él hizo la estafa electoral de decir que la motosierra era para la casta, la elite, los ricos. Y la motosierra era para el jubilados, para los pueblitos de la provincia, para la pyme, para el pequeño. Eso se ligaron las motosierras. Los otros son todos amigos de Miley, viven en Uruguay, están felices, los festejan, los van a ver al Luna Park cuando canta mal. O sea que eso está. El problema son los millones de argentinos que por culpa de Miley se van quedando con un deterioro cada vez más grande y además con el problema de la pérdida de una perspectiva, de un horizonte, de poder mejorar», expresó.
Y añadió que «estamos hablando de dos países distintos. Uno está limitado, restringido para la mayoría y una timba hermosa, enorme, para un puñado de gente. Que ni siquiera son argentinos. Y si son argentinos, se fueron a vivir a Uruguay ya».
En otro orden, Kicillof señaló que «en la provincia de Buenos Aires, cuando cambió el Gobierno y Miley paró todas las obras, nosotros teníamos en marcha, yo quiero hacer una mini perspectiva, el Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires existe hace un montón de tiempo, pero usualmente hacía por año 80 viviendas. Nosotros teníamos, cuando empieza este periodo, 8 mil viviendas en construcción del Instituto Provincial de la Vivienda. Pero además, había entre el PROCREAR y distintos planes del Ministerio de Vivienda Nacional, 16.000 viviendas nacionales. Eso muestra que así como un intendente, un municipio, no puede hacerse determinadas grandes inversiones, no pueden hacerse, la provincia también tiene una limitación, pasamos de 88.000, pero no podemos agregarle 16.000. Para eso tiene que estar el Gobierno nacional. Qué hizo, nos plantó las 16.000 viviendas. Así como están estas, al 80, 90%, tenemos 16.000 viviendas paradas en toda la provincia. ¿Y qué problema hay? Yo hoy decía que íbamos a terminar el CDI, el Centro de Infancia, porque ese es un convenio que podemos hacer con el intendente y concluir la obra. Pero en el caso de las viviendas, muchas veces hay contratos, hay obras con empresas, hay que rescindir esos contratos, esos contratos pueden estar en cabeza del municipio, pero en el marco de un convenio con el Gobierno nacional, entonces es un galimatías administrativo y yo digo, no solo no ponen la plata, no tienen la capacidad, son unos inútiles, son unos inútiles, la verdad que hemos estado llamando, el ministro, la ministra de viviendas, a todas las oficinas, y claro, cuando engancha a un funcionario que le interesa un poquito, lo echan a los 15 días, porque han echado 120 funcionarios, es una carnicería lo que están haciendo, parece la Casa Gran Hermano, uno por semana te echan, ahora debe entrar este pero parece que echan uno por semana, como una lógica».
«¿Qué significa para nosotros? Que llamas y el tipo que estaba y te había dicho, sí, mira, puede ser, vamos a verlo, hay que convencerlo a Caputo y después explicarle a Karina y luego al otro Caputo y después a Milei, toda esa cadena de mando, ese triángulo de las Bermudas que tienen, y finalmente nunca se resolvía nada, pero cuando ya por lo menos tenías un sí, se te va el funcionario, pasó en infraestructura ya un par de veces y así estamos», concluyó.
