El lunes feriado por carnavales no pasó inadvertido en Mar del Plata, más allá de ser una jornada de celebraciones y playa. Durante la mañana, un grupo de familiares de policías y efectivos retirados se manifestaron frente a la comisaría primera, en la avenida Independencia entre San Martín y Rivadavia, para reclamar mejores condiciones de trabajo y aumentos salariales.
En este marco, fue que la convocatoria fue subiendo de tono hasta que se presentó en el lugar el jefe de la Departamental de Mar del Plata, Cristian Fontana, quien luego de empujar a un hombre, recibió una trompada en la cara por parte de otro que se estaba manifestando a su lado.
Cabe recordar que este conflicto, que no es la primera vez que ocurre dado que la fuerza policial no tiene representación gremial y que los aumentos de salarios y mejoras en las condiciones de trabajo suelen darse por decisiones de los gobierno de turno, o como ocurrió días atrás en la provincia de Santa Fe, con un acuartelamiento policial. En este último caso se logró el objetivo por decisión del gobernador, no así del Gobierno nacional, quien se desligó, como suele hacerlo habitualmente, de todo lo que ocurre en las provincias, incluso a pesar de ser un tema tan delicado como es la seguridad. Así fue que esa acción, la primera de la fuerza policial a nivel nacional, terminó generando un efecto dominó en otras ciudades, como el caso de Mar del Plata.
En el caso de las acciones que se llevaron adelante este lunes en el centro de la ciudad, quien encabezó la convocatoria fue el abogado Marcelo Carlos Di Pasqua, representante de un grupo de policías jubilados. Fue además quien presentó un petitorio destinado al ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, donde se detallaron los reclamos concretos:
-Aumento salarial del 80% para todo el personal policial, sin distinción de jerarquía.
-Incremento del valor de las horas C.O.R.E.S. a 12.000 pesos y un aumento del 50% de la hora POLAD.
-Mejor cobertura de medicamentos y servicios de salud a través de IOMA y servicios sociales, especialmente para personal retirado, jubilado o pensionado.
-Normalización de recursos y equipamiento: denuncian que dependencias policiales y móviles están en mal estado, con falta de combustible y recargos de servicio no remunerados adecuadamente.
«Los sueldos actuales no alcanzan para cubrir la canasta básica, obligando a muchos efectivos a realizar horas adicionales o trabajos externos para llegar a fin de mes. También solicitamos la apertura de un canal de diálogo con las autoridades para buscar soluciones dentro del marco legal vigente», afirmaron los manifestantes presentes.

