Durante la mañana de este viernes, personal de la distribuidora EDEA constató el vandalismo de su Estación Transformadora en la localidad Cobo, en las inmediaciones de la Ruta 2. Los delincuentes extrajeron cobre de la instalación eléctrica, dañando, entre otros elementos, la infraestructura que monitorea el correcto funcionamiento del sistema de protecciones, fundamental para reducir peligro en la vía pública.
En lo que va del año, la distribuidora sufrió un total de treinta robos en sus instalaciones.
Además del perjuicio económico a la empresa, los usuarios sufren oscilaciones de tensión e
interrupciones de servicio que, de acuerdo a la gravedad del vandalismo, pueden prolongarse
durante horas debido a la complejidad que supone la instalación de nuevos equipos.
En este contexto, EDEA manifiesta su preocupación y repudio por estos hechos vandálicos, dado que además de ser penado legalmente, es una actividad que podría tener consecuencias mortales para los involucrados y afecta negativamente la calidad y continuidad del servicio de energía eléctrica. Además, la distribuidora hace un llamado a la colaboración de la comunidad para denunciar cualquier actividad sospechosa que pueda estar relacionada con este acto delictivo.

