El Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires Distrito 9 manifestó su preocupación por el desmantelamiento del Programa Procrear. «Desde 2012 el Procrear venía facilitando el acceso a la vivienda propia a cientos de argentinos y argentinas que utilizaban esta herramienta para financiar en gran parte la construcción o refacción de las mismas», afirmaron.
Entre otros fundamentos sobre la manifestación de preocupación, expresaron que desde su implementación, se proporcionó el acceso a la vivienda, la ampliación de las existentes o su refacción a 530.000 hogares. Entre 2020 y 2023 se adjudicaron, a través de este programa, 130.000 préstamos para acceder la vivienda propia.
Además, indicaron que en el contexto del costo elevado de la construcción, inédito históricamente en las últimas décadas en nuestro país, con valores de alquileres inalcanzables para el ciudadano medio y como única herramienta para acceder a una vivienda los créditos hipotecarios Uva, con el riesgo financiero que conlleva en una nación sin garantías de estabilidad económica, no existe hoy en día la posibilidad de acceso sostenible a una vivienda propia.
Por su parte, añadieron que la Cámara Argentina de la Construcción registró en 2024 un déficit de 3.2 millones de viviendas en Argentina. Tomado como déficit la ausencia de las mismas o las falencias habitacionales de las existentes.
Otro punto importante, expresaron, pasa por tener en cuenta el impacto económico que este programa imprimía a nuestras comunidades, generando, a lo largo de su desarrollo en forma directa decenas de puestos de trabajo referenciados con la construcción, los gremios intervinientes y la provisión de materiales, y en forma indirecta con la logística y los servicios que requiere esta industria.
“Nuestra matrícula acompañó técnicamente estos procesos en sus diferentes modalidades e implementaciones, lo que redundó en una significativa salida laboral y una herramienta para el desarrollo profesional”, señalaron desde la Mesa Directiva.
De este modo, para los arquitectos y las arquitectas la baja del programa Procrear implica una importante pérdida de trabajo profesional, que se suma a las dificultades ya instaladas, como la clausura de la obra pública, el cierre de la Secretaría de Hábitat y Vivienda de la Nación, los altísimos costos de la construcción en dólares y la lógica instalada de la especulación financiera que impide que las obras y los emprendimientos inmobiliarios se inicien y se desarrollen.
