Un traumático episodio se vivió el pasado 11 de marzo con una menor de 11 años que llegó al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) en estado crítico. Según el testimonio de los profesionales que le salvaron la vida, presentaba una profunda crisis asmática con un cuadro bronco constructivo severo que derivó en un paro cardiorrespiratorio, por lo que su corazón había dejado de latir.
El 11 de marzo, en la guardia del hospital ingresó al shock room, que es el lugar donde ingresan en primera instancia quienes revisten gravedad, una paciente poco habitual. Acostumbrados a recibir mayores de edad, el ingreso fue de una jovencita de 11 años, que era vecina de la zona y había sido traída de urgencia por su mamá y un vecino.
La pequeña paciente presentaba una profunda crisis asmática con un cuadro bronco constructivo severo que era difícil de controlar. Pero no termina ahí, en medio de esa crisis ella realiza un paro cardiorrespiratorio y su corazón deja de latir. En ese instante, comienzan las tareas de reanimación.
Paralelo a esto, el equipo del hospital ya había dado aviso al Materno Infantil y una ambulancia con dos terapistas y un residente, cruzaba la ciudad para llegar a tiempo a ver a la paciente.
Todo el personal del hospital regional, médicos, enfermeros, kinesiólogos, camilleros, limpieza, siempre estuvieron al servicio de esta niña, como lo están para el resto de los ingresados. Después de más de veinte minutos, que parecieron horas, lograron reanimarla y su corazón, en difíciles condiciones, parecía estar dispuesto a seguir dando batalla. Ambos equipos, materno y regional, lucharon contra reloj para estabilizarla. Horas después, la pequeña quedó crítica, pero estable.
Una vez que logaron estabilizarla, deciden su traslado e internación al materno infantil donde continua su recuperación.
Ella aún sigue internada grave, aunque con mejor pronostico, gracias al trabajo en equipo de los dos hospitales provinciales, su personal y sobre todo a la importancia de la salud pública, que es la que siempre responde.
«Ahora, todos hacemos fuerza para que esta pequeña pueda vivir la vida que se merece y a la cual los servicios públicos de salud del materno y del regional, le dieron esperanza», concluyeron los protagonistas.
