Este lunes se llevó adelante una nueva reunión entre los gremios que representan a los trabajadores del sector pesquero y las cámaras empresarias en el Ministerio de Trabajo. No llegaron a un acuerdo y los armadores seguirán sin salir a navegar, en rechazo de aceptar una reducción de sus salarios del 30 por ciento. Por su parte, el Gobierno nacional sigue sin dar soluciones a una «situación terminal», según los propios actores portuarios.
Dado que durante el encuentro las partes volvieron a manifestar su postura, tal y como lo hicieron la pasada semana, no se llegó a un acuerdo y la actividad sigue sin encontrar luz al final del túnel, lo que genera paralización de la actividad, buques parados, trabajadores en la cuerda floja y entre tanto, algunos despidos a goteo y cierre de pequeñas empresas.
«Esto es un lock out patronal, porque la decisión de las empresas es la de no zarpar mientras reclaman una disminución de salarios de los distintos trabajadores a bordo», afirmaron los representantes de los trabajadores, entre los que se destaca la participación de la audiencia de medicación de los dirigentes del Sindicato de Obreros de Marítimos Unidos (SOMU), Sindicato de Marítimos de la Pesca (Simape), la Asociación de Patrones y Capitanes de Pesca, el Sindicato de Conductores Navales (Siconara), el Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo y el Centro de Jefes y Oficiales Maquinistas Navales por el sector gremial.
Por su parte, los empresarios estuvieron representados por directivos de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras, Cámara de Armadores Pesqueros y Congeladores (Capeca) y Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas.
«La necesidad de readecuar el negocio de la pesca del langostino procesado a bordo, es la única alternativa para retomar la actividad en condiciones económicamente viables para todos los involucrados”, expresaron desde el sector empresarial contrarrestando el posicionamiento de los trabajadores.
Y además, aprovecharon la oportunidad para recordar que los costos laborales del personal embarcado “representan un 60% del costo total de producción”. «Se ha evidenciado un espíritu de total apertura al diálogo y búsqueda de soluciones constructivas en la actual condición de emergencia en que se encuentra esta actividad”, afirmaron, al tiempo que precisaron que “la finalidad es la de poder alcanzar un acuerdo conciliatorio que permita la salida a la pesca de forma sostenible» y para ello exigieron a los gremios una revisión de su rechazo a ajustes en los salarios que perciben los trabajadores.
«De ninguna forma se permitirá una baja de los salarios por producción. Es absolutamente falso que el personal embarcado represente el 60% del costo total de la producción, el nivel de temeridad e inverosimilitud de la manifestación vertida nos exime de mayores comentarios”, cerraron desde lo gremios marcando la imposibilidad de llegar a un acuerdo.
Ante esta panorama, se instó a “seguir manteniendo un canal de diálogo en forma privada, en un clima de paz social, extremando y aunando los esfuerzos tendientes a una solución a las problemáticas planteadas en autos, solicitando a las mismas informen el avance las negociaciones”.
