En las últimas horas se dieron a conocer decisiones que se tomaron en torno al mundo de la pesca que tiene alcance a nivel nacional, pero que repercuten significativamente en Mar del Plata. Ante los reclamos reiterados del sector afirmando que «la actividad está paralizada», desde Provincia salieron a acompañar, mientras que desde Nación hicieron oídos sordos y avanzaron con la desregulación de la actividad favoreciendo a los barcos de bandera extranjera.
En este marco, cabe mencionar que desde mediados del año pasado que los eferentes de la pesca viene acusando un contexto con caída en los precios internacionales, incrementos desmedidos de los costos operativos, entre otros factores, por lo que vienen solicitando que esto se tenga en cuenta con el objetivo de encontrar una solución para no paralizar la actividad y para que no se sigan generando pérdidas de puestos de trabajo.
Es así que a través de un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, propusieron declarar la emergencia en el sector pesquero fresquero, fundamentalmente, de la Provincia y durante un año a partir de la entrada vigencia de la ley de emergencia en el sector.
Una propuesta que conlleva medidas que incluyen beneficios impositivos y facilidades de acceso a crédito, entre otros puntos, Por lo tanto, se creará un régimen de beneficios fiscales que podría incluir, por ejemplo, la condonación de deudas, postergación de vencimientos de impuestos y la implementación de regímenes especiales para el pago de obligaciones fiscales.
Además, se contemplará la posibilidad de gestionar líneas de crédito especiales con el banco de la provincia de Buenos Aires para sostener la actividad pesquera.
Como contrapartida a esta ayudas y facilidades que se llegarán con acciones concretas desde la provincia de Buenos Aires, la situación es totalmente distinta con el Gobierno nacional.
Casi en paralelo a este anuncio en territorio bonaerense, que no tiene alcance para otros sectores del país que transitan el mismo camino de crisis y desconcierto, se confirmó que el Gobierno nacional avanza con una desregulación del transporte marítimo que solo trajo más conflicto para el sector pesquero, donde la pesca y la industria naval concentran una gran cantidad de fuentes de empleo.
Por lo tanto, el nuevo DNU de Nación se va a firmar en los próximos días, por el cual se va a permitir que embarcaciones extranjeras operen en nuestras aguas, aguas argentinas, sin la obligación de contratar personal local, entre otros beneficios.
Esta decisión volvió a generar que los actores de la pesca pongan el grito en el cielo nuevamente, mientras intentan navegar en un mar lleno de inestabilidad laboral y con una competitividad para un sector que con esto se planta en desventaja en función de los beneficios otorgados a las embarcaciones extranjeras.
Como si esto fuera poco, el decreto que se estará publicando próximamente, tendrá una vigencia por 10 años con posibilidades de prórroga.
