Este jueves comenzó a disfrutarse del fin de semana largo que tendrá lugar en todo el país producto de la celebración de Semana Santa. Según informaron desde AUBASA, el movimiento en las rutas 2 y 11 se muestra intenso desde el inicio de la jornada en dirección a los principales destinos turísticos de la Costa Atlántica.
En este marco, se puso de manifiesto que la ruta 2 volvió a ser una de las vías más transitadas, por lo que se registró la circulación de más de 2 mil autos por hora en dirección a Mar del Plata.
De este modo, con número que se vienen sosteniendo desde el inicio del jueves, a la altura del peaje de Samborombón pasaron unos 2195 autos en dirección a la costa y 172 hacia la ciudad autónoma de Buenos Aires.
Por otra parte, por la ruta 11 a la altura del peaje de La Huella se registraron 1340 vehículos hacia la ciudad y 198 en dirección contraria, mientras que por Maipú lo hicieron 799 vehículos hacia la costa y 252 hacia CABA.
Reservas hoteleras
Jesús Osorno, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, confirmó a este medio que hay buenas expectativas sobre el movimiento turístico para Semana Santa. Además, explicó «se vienen dando semanas complejas por la caída en la actividad», al tiempo que señaló que «la temporada fue muy floja».
En este marco, Osorno manifestó que «hasta el momento tenemos entre un 65 y 70 por ciento de reservas para Semana Santa, para lo cual tenemos buenas expectativas porque todavía restan algunos días y a eso tendremos que sumarle el denominado turismo espontáneo de última hora, lo que podría incrementar esos números».
Al respecto, el referente hotelero y gastronómico explicó que «es necesario que tengamos un buen fin de semana en materia de turismo porque el último fin de semana largo no existió y desde Semana Santa, ya nos queda pensar en las vacaciones de invierno, porque en el medio no tenemos nada saliente».
«Tenemos que tener en cuenta que la temporada de verano no fue buena. Ahora venimos en marzo y abril con meses que vienen siendo muy duros para hoteleros y gastronómicos por la caída en la actividad, por lo que nos cuesta mucho mantener abiertos los hoteles, dando el servicio y sosteniendo los puestos de trabajo», señaló.
Por último, Osorno puso a modo de ejemplo lo que ocurre con el hotel Tronados, que tiene 130 habitaciones. «La semana pasada de ese total de habitaciones disponibles y con todo el personal disponible, solo tuvimos ocupadas 10 habitaciones, por lo que el costo de sostener todo esto es muy elevado para el nivel de ocupación que venimos teniendo».
